No se si será algo que ocurre tan solo en las páginas y blogs que leo o es, por desgracia, una corriente cada vez más habitual. Se trata de caricaturizar a España por sus propios ciudadanos. De recordarnos constantemente que somos un país de pandereta y pachanga, de vagos y farruquitos obsesionados con engañar al prójimo y tantísimos otros lamentables calificativos que nos damos a nosotros mismos.
Sin duda en este país hay corrupción, hay gente ambiciosa, desmedida y egoísta. Pero es demasiado patético el que piensa que tan solo somos así los españoles. Que, como recuerdan constantemente, en los países del este, en Alemania o en Francia todo es distinto, todo es divino, fashion, culto y tolerante.
Nadie parece querer ver la tremenda evolución que ha tenido España tras una situación tan dañina para la cultura y la individualidad de la persona como ha sido el Franquismo. Una evolución económica y cultural literalmente bestial. Y se ha conseguido a base de profesionalidad y trabajo. A base de talento. De personas que trabajaban desde los 10 años, de gente deseosa de dejar atrás el escenario gris de la etapa de la dictadura.
Incluso ahora estamos en un momento clave del desarrollo social y cultural. Desde luego con esa percepción tan lamentable de nosotros mismos, con esos hombros caídos y resignados donde todos somos cultos y guapos pero los que nos rodean unos “españoles medios” repletos de defectos; digo, con esa percepción, este país se va a estancar en esa mediocridad que tanto mencionamos. Seguirá siendo ese país de fachas o comunistas, de renegados, de políticos absurdos. Sin duda esta de moda renegar. Es moderno criticar a los paletos de este país, a los mismos que lo han levantado.
No se debe confundir autocrítica con crítica constante y obsesiva. Tampoco, pienso, hemos de tener miedo a sentirnos un poco buenos; pero, especialmente, no debemos acomplejarnos por levantar nuestra bandera. Si, la bandera española. La de la democracia. La del ciudadano que quiere formar parte de la evolución de su país independientemente de ser de izquierdas o de derechas. La del español que conoce sus defectos y trata de mejorarlos. La de la persona que puede votar al PP y estar a favor de las bodas gays o la del progre que no valore tan negativamente la etapa de Aznar. O, simplemente, la de la gente que piense que PP y PSOE son la misma mierda y que el desarrollo de este país depende de si mismo.
De su pequeña pero enorme aportación al día a día.
España somos todos.
España
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4 comentarios:
Muy correcto lo que expresas. Como me doy por aludido, he de decir que estoy de acuerdo en que aquí hay mucha gente muy válida, pero tal vez la sensación de que esas personas válidas son las que siempre se quedan en la base de la pirámide, sosteniendo el cotarro, mientras los demás suben sobre sus espaldas, es más propia de España - y los países de nuestro entorno cultural - que de otros países.
Hemos avanzado sí, pero aún queda mucho por recorrer.
Cada cual debe mirarse su propio ombligo y salir de la mediocridad, en la medida de sus posibilidades y sus deseos. El promedio apesta aquí y en Pekín.
Hombre, Marmolillo, es cierto que en tu blog, genial, se hace alguna que otra mención al español medio de esas a las que me refiero, pero no son el foco principal de mis críticas.
Lo patético son los Albertos Nogueras
que pululan por la web. Para mas señas leer esta estupidez:
http://www.albertonoguera.com/2007/03/sobre-los-catalanes.html
Ahí el Noguera se ha pasado tres pueblos, pero es como otros blogs que está sobreactuado.
El relato que hizo del Pepito relámpago era muy bueno, en general es un tío que puede escribir bien, pero como nos pasará a todos, acaba dando carnaza al público; si la gente quiere oír miserias, pues que las oiga, y al final sólo se habla de eso, y se magnifica y exagera, hasta puntos como este, que resultan preocupantes.
Yo vengo de Andalucía, "la tierra de los vagazos" y puedo reconocer que aunque algo de razón hay, las personas más trabajadoras que he conocido nunca, son todas de allí.
Es verdad que cada sociedad es distinta yo como Argentino te puedo hablar un poco de la mía somos ignorantes ,pero ignorantes concientes Por ejemplo:sabemos de donde surgen los problemas para los ignoramos los dejamos pasar simplemente porque nos creemos más que el resto ,quiza por orgullo y espiritu siempre salimos de las peores .Pero somos ignorantes al pensar que somos mejor que otros pero esa misma razón no nos permite superarnos como sociedad.
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